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jueves, 15 de septiembre de 2011

Renovar una consola con ¡casi 100 años!

Cuando mi querida suegra me dijo que iba a deshacerse de esa consola que adorna el pasillo porque estaba minada de carcoma pensé que era un buen momento para practicar el arte de la restauración!
Mi suegra entro a vivir con sus respectivos suegros cuando tenía 18 y ya tenía alguna generación así que se le calcula a la consola unos ¡90 años!
Manos a la obra que hay mucho que hacer.


Lo primero que debemos hacer es eliminar la pintura o barniz y para eso utilizaremos un decapante, hay que aplicarlo generosamente con una brocha y dejarlo que actue, el tiempo dependerá de como sea de vieja la pintura o barniz, se nota porque se arruga. Verás como la madera va quedando desnuda.

 Entonces hay que retirarlo, lo mejor es con una espatula. Después limpia con un paño de algodón empapado en aguarrás para elminar los restos.






Ahora llega el momento de tratar la infestación por carcoma. Esto hay que hacerlo de manera muy meticulosa porque de ello dependerá que el tratamiento sea efectivo y que la carcoma no vuelva a aparecer.
Debemos de hacernos de una jeringuilla y aplicar el tratamiento anticarcoma en cada uno de los agujeros, luego daremos una capa generosa del producto a todo el mueble y finalmente y lo más imporante, hay que envolver el mueble estanco (utiliza bolsas de basura y si el mueble grande sellalas entre sí con cinta de embalar) y déjalo así durante dos semanas mínimo.
Por fin han pasado las dos semanas! Ahora nuestra consola ya está lista para el siguente paso:

 Lijar.
Esto es complicado porque hay mucho tipo de lijado, quiero decir, depende de como de crudo quieras dejar el mueble, si no tienes lijadora, puedes hacerlo con papel o esponja. Tiene diferentes numeros de grano, esto es como de fuerte o suave lija. Elije menos grano para la parte más tosca, digamos el primer lijado y más grano para dejarla fina. Si tienes lijadora, ¡cuidado! no se te vaya la mano.
Al final lo imporatante es que quede uniforme.
Para la moldura me hice un palito de naranjo y una lana de lijado, es algo así como un nanas de las ollas, con paciencia acabó saliendo todo.

Rellenado de agujeros.
Para eso hay que elegir muy bien la masilla, la puedes comprar preparada (ideal para novatas) o hacerla tu misma, esto es más dificil pero también el resultado es más perfecto. Yo la compré preparada y la apliqué directamente con el dedo (mancha pero se va fácil con agua). La elegí del color que se aproximaba más a la madera.
Hay que dejarla secar un par de días y estará lista para lijar todos aquello agujeros que habíamos rellanado con masilla, elige una de grano fino, verás que queda bien enseguida.

Ahora que ya está lijada, rellenada y vuelta a lijar dale con un paño de algodón de nuevo con aguarras para arrastrar restos y.... 
 ¡¡ por fin!! A barnizar. En este caso el barniz tenía un poco de color para las patas y base e incoloro para que el grabado se apreciara mejor. La moldura la pinte con un pincel pequeñito y pintura de oro, en esto también hay matices pero es la que tenía a mano...


¡Y este es el resultado! Espero que os sea de utlidad...








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